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lunes, 21 de octubre de 2013

¿Cómo imaginas la Biblioteca Nacional de Francia?

Si un buen amigo te comentara un día de esos que sale el sol (no un día cualquiera en París), que ha visitado la Biblioteca Nacional de Francia en París, probablemente pensaras en un edificio de fachada barroca, recargada y compleja situado al final de una gran avenida en contraposición con otro gran monumento en su otro extremo, como proponía el Barón Haussman (1809-1891)...mas he de deciros que el tropiezo es, cuanto menos, colosal. 


En el año 1989 se propone un concurso bajo el mandato de François Mitterand (1916-1996), presidente de la República Francesa durante catorce años, de un proyecto de ampliación de la BnF. La propuesta ganadora del mismo fue la del arquitecto francés Dominique Perrault (1953-*), en un alarde de simplicidad en un proyecto de tal envergadura.

Es, actualmente, una de las bibliotecas de mayor relevancia de Francia y del mundo, tanto por sus dimensiones (hablamos de una intervención que abarca una superficie de 7,5 hectáreas), como por el volumen de saber que posee (más de 13 millones de libros y 350.000 volúmenes encuadernados manuscritos).





Vamos paseando por la orilla del Sena, a la altura del barrio de Tolbiac (en el 13eme arrondissement), y brotan entre las nubes cuatro torres en forma de "L". 

A medida que avanzamos vamos descubriendo más, se extiende ante nosotros una gran escalinata que eleva las torres varios metros por encima de la Ciudad; el primer pensamiento: "¿Qué necesidad hay?".


Subimos la escalinata y nos encontramos en medio de una gran plaza rectangular, cerrada únicamente en sus vértices por las cuatro torres (de casi 80 metros cada una). En el centro de la misma aparece una gran perforación, de hasta diez metros de profundidad, en la que encontramos una gran masa arbolada (un bosque de 12.000 metros cuadrados en plena ciudad), así como otras perforaciones de menor tamaño, también ocupadas por vegetación



Observando las torres (que albergan oficinas y archivos) reparamos en su interesante envolvente. Ésta, consta de dos capas: la primera, una fachada totalmente acristalada, y la segunda, está conformada de paneles de madera que permiten regular la iluminación natural y aprovecharla al máximo. 


Al momento nos damos cuenta de la paz que reina en tan inmensa plataforma (cerca de 60.000 metros cuadrados). Te encuentras ajeno al bullicio, asunto habitualmente complicado en París; ahora entendemos la intención de Perrault al alzar la plaza sobre el nivel de la ciudad.


La biblioteca como tal, sin embargo, realiza el movimiento contrario. Se introduce en el suelo, bajo la plaza, buscando una dimensión mucho más íntima; siendo esto propio de un edificio destinado a la lectura, el estudio y la investigación. El acceso se realiza desde el nivel inmediatamente inferior al zócalo principal, estando sumergidos ahora en un lienzo completamente verde, pues una amplia galería, que se vuelca hacia la zona arbolada, recorre todo el perímetro interior de la biblioteca y que, además, da acceso a las salas de estudio, consulta, exposición, audiovisual...


Así es la Biblioteca Nacional de Francia. Un edificio atemporal, abierto al público un 20 de diciembre de 1996. Pensado y elaborado con gran sensibilidad; siendo éste: sobrio, formal, sencillo y a la par moderno, fresco. Sin dejar de lado la atención y el respeto que merece dada su relevancia.

Ya sólo nos queda, como poco, animaros a observar con detenimiento algunas de las muchas imágenes que tomamos del complejo hace un par de semanas, quedando tremendamente fascinados con este hito de la arquitectura que, por descontado, debe ser visitado, recorrido y admirado, cuantas más veces mejor.


Esperando siempre que sea de vuestro agrado y que hayamos podido ser partícipes de ese refrán popular que dice: "a la cama no te irás sin saber una cosa más".



ArquitecturayGastroEconomía

5 comentarios:

  1. Muy buen artículo!! Gracias por la visita guiada por la biblioteca...

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    1. Muchas gracias anónimo, intentamos escribir de un modo cercano, para todos los públicos.

      A suscribirse toca :)

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  2. Muy buen artículo!! Gracias.

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  3. La verdad es que es una maravilla.. esto va sobre ruedas :)
    ¿Cuando un mix? ¿Cocinando en La Ville Saboya? ¿Barbacoa en Rochamps? Ahí lo dejo...

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    Respuestas
    1. Monsieur Díaz-Miranda, muchas gracias por el incondicional apoyo en todas las redes sociales :)

      Haremos pronto algo nuevo, no creas que no estamos pensando. En la arquitectura y, en cualquier ámbito de la vida misma, hay que reinventarse permanentemente. No para atraer y atraer simplemente, sino para no caer en la rutina, tomando pequeños hábitos que dejen de hacer que cada post sea especial. Un abrazo.

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