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viernes, 28 de febrero de 2014

Albóndigas con tomate para principiantes

Ingredientes para 3 personas:

+ Unas albóndigas por persona
cebolla pequeña
ajos 
+ Media zanahoria 
+ Media pimiento verde 
+ Vino blanco
+ 200 gr de tomate triturado 
+ Aceite de oliva
+ Sal
+ Azúcar

Nosotros las hemos acompañado, en varias ocasiones (porque es que, de verdad, salen espectaculares con esta sencilla receta), de:

Patatas fritas en dados
+ Cuscús
+ Arroz 

Tiempo de preparación: 25aproximadamente



Primeramente, como "casi" todas las carnes, marcaremos las albóndigas. Nada de rotuladores ni tonterías, el que no recuerde cómo se llevaba a cabo el marcado, que se dé un paseo por la última receta en la que explicábamos este paso tan importante. 


Aquí, para los que tienen un disco duro reducido, dejamos el link del solomillo de la abuela. 

Una vez doradas, retiramos para dar paso al sofrito, base ineludible de la salsa que acompañará a nuestras esféricas amigas.

Aceite caliente, añadimos los ajos bien picaditos y, sin que haya transcurrido medio minuto, incorporamos la cebolla (finamente cortada también). 

Mientras el ajo y la cebolla "juegan a calentarse" nos vamos con la zanahoria y el pimiento verde. Hoy toca todo bien cortadito, muy troceado. Cuidado con los dedos a ver si vamos a acabar con nueve y eso luego es una lata. Acto seguido, a la cacerola (el pimiento y la zanahoria, el dedo no) y dejamos que se unan a la fiesta que ha organizado el aceite hasta que esté todo bien pochado.

Los tonos diferentes de cada verdura nos ofrecen un bonito mosaico que va a ser acompañado de un buen vaso de vino blanco. Tapamos par de minutos y vamos con el tomate.

Lo dicho, ahora el tomate, esta vez, triturado; por lo que habrá que cocinarlo. Lo mezclamos con todo lo anterior, añadimos una cucharadita de azúcar para restar la acidez, bien de sal y, con cuidado de no salpicar toda la cocina, introducimos las albóndigas, removemos bien "para que todo esté con todo" y tapamos.

A partir de este momento, contamos unos diez minutos aproximadamente y quitamos la tapa para reducir la salsita, al gusto.

Mientras tanto, como comentábamos al inicio, freímos las patatas, cocemos el arroz, preparamos el cous-cous o lo que nos apetezca, también al gusto o, más bien, según lo que haya en casa.




Blog appétit!




jueves, 5 de diciembre de 2013

Experimentando con la comida rápida Thaï

Ingredientes para 4 personas:

+ Aceite de oliva 
+ 1 berenjena
+ 1 calabacín 
+ 1/2 cebolla
+ 1 tomate
+ 2 filetes de ternera (o cualquier resto que tengas por casa)
+ 3 paquetes de noodles 
+ Sal
+ Tomillo

Tiempo de preparación: 15-20 minutos

Este post que os presentamos no trata acerca de una receta espectacular ni fantabulosa (sumatorio de las palabras fantástica y fabulosa), pero sé que es y será de gran repercusión mundial (culinariamente hablando) pues, aunque va dirigida a una reducida parte de la sociedad, a una serie de grupos claramente diferenciados, engloba una serie de "conocimientos", consejos y sugerencias que son más que recomendables y aptas para todos los públicos

Si quieres...te lo cuento, ¡a leer!

Un viernes cualquiera. Tus padres se van al teatro y da la casualidad que tu hermana mayor tiene cumpleaños de su mejor amiga, un clásico. Entradas compradas desde hace meses en segunda fila y, por consiguiente, primera vez que te quedas en casa siendo un joven adolescente que aún está lejos de alcanzar los dieciocho. Llamas a tu vecino del número 4 porque solo, solo...tampoco te apetece estar. El panorama es desolador: "Antoñito, estamos solos en casa, ¿qué hacemos para cenar?"

Eres estudiante, vives fuera de casa, tu papá y tu mamá están a cientos de kilómetros de tu cocina (que además está más sucia que la bombilla de una cuadra). Es una realidad como otra cualquiera y hay que ser fuerte. Te has pegado todo el día, o eso le has dicho a tus padres, combinando facultad y biblioteca y el momento de la cena es inminente. Tu estómago ruge, abres la nevera y tu balda...vacía. Habrá que tirar de "lo que haya" en la despensa.

Esa vida laboral que comienza, no hace ni cuatro meses que vives con "tu chica" y ya has corroborado que aquellos maravillosos sábados de alta nocturnidad y "cachondeo" pasaron a mejor vida. Ser trabajador implica un cansancio (los que tengan la suerte de estar entre esta minoría casi extinta; hablo del trabajador) que no recordabas, sabiendo que tener primer y segundo plato se ha convertido ya en una utopía únicamente tangible los domingos al mediodía.  

Después de este "breve" prefacio os diré (en contraposición a lo que pudiera argumentar cualquier abuela de este planeta), que la comida rápida no es tan perjudicial ni dañina. Lo será tanto como queramos que lo sea y dejará de serlo de la misma manera. 

Así que desde la red os animo a que dejéis que la imaginación fluya. Haced de vuestros platos una oda para el orgullo y alegría de vuestras madres. Estén cerca, lejos o muy lejos...


Antes de nada, nos lavamos las manos y aprovechamos para dar un agua también a las verduras (fundamental).

Troceamos el pimiento, la berenjena y el calabacín en tiras finas, la cebolla en juliana y el tomate bien picadito.


Troceamos los filetes, a un tamaño cómodo para tomarlo de un bocado, y le ponemos un poco de tomillo, para darle "un toque" aromático.

Ponemos aceite a calentar en la sartén; mientras nos leemos las instrucciones de los noodles "de paquete". En nuestro caso (y en la mayoría), bastaba con poner agua a hervir y echar los "polvitos"; cuando el agua rompe a hervir ponemos los noodles y esperamos el tiempo indicado.

Ya está el aceite caliente. Ponemos las verduras que tardan más en hacerse primero, es decir, pimiento y cebolla, a fuego medio y las vamos salteando.

Seguimos ahora los consejos para elaborar los noodles con una pequeña diferencia. Ya que los noodles que teníamos eran para hacer sopa, pusimos la mitad de agua de la indicada (evitando un exceso de caldo, innecesario para nuestra receta), simplemente para que se haga la pasta.

Al poco, añadimos el calabacín y la berenjena a la sartén y seguimos salteando. Los noodles ya se han cocido, rápido ¿eh? 

Cuando estén casi las verduras, incorporamos la carne; como es ternera hay que tener cuidado de no dejarla mucho tiempo, que si no se pone "tiesa". Seguidamente agregamos el tomate.


Antes de que la carne esté completamente hecha añadimos los noodles y lo salteamos todo junto, para que cojan el saborcillo de las verduras.

Si tienes salsa de soja, puedes ponerle un poco cuando saltees todo; si no, un poquito de sal y listo ¡e igualmente bueno!


Et voilà! Ya tienes una comida rica y sana hecha con algo tan simple como unos noodles "de paquete"...


Blog appétit!